Nuestra Historia

En el año 1998 Dios les dio una palabra profética a nuestros pastores de levantar un ministerio diferente, que rompiera los paradigmas religiosos y se centrara únicamente en Dios y su palabra, de esta manera poder traer al pueblo libertad, sanidad interior y transformación real de vidas.

Es así como nuestro Apóstol Robin Olivares y la Profeta Verónica Aravena junto a 2 familias más comenzaron este ministerio en el living de la casa y creyendo a cada promesa que Dios les daba. Ustedes serán "cincuenta" les dijo el Espíritu Santo en un momento de oración, a lo cual pensaron "bueno no es malo...", pero Dios los corrigió diciéndoles: "No dije cincuenta, dije sin cuenta". Desde ese momento no hemos dejado de ver la mano de Dios en cada proyecto, en cada reunión, en cada culto y seguimos sorprendiéndonos de las maravillas de Dios y de cómo seguimos creciendo.

Dentro de este hermoso aprendizaje Dios ha reafirmado sus promesas y nos ha llevado a expandirnos con varias congregaciones unidas por un mismo espíritu y mismos ideales: transformar nuestro país con el maravilloso poder del Espíritu Santo.



La Peluquería

En el comienzo pasamos de tres familias a más de 20personas y necesitábamos un lugar más amplio y Dios nos llevó a usar el lugar de trabajo Una peluquería donde al poner unas cortinas se transformaba de un lugar para embellecerse, a un lugar alabanza y adoración a Dios. En este lugar vivimos maravillosos momentos, muchas personas fueron liberadas y sanadas transformando sus vidas para Cristo.

Sin duda nunca olvidaremos las reuniones de adoración y la simpleza y humildad de todos, los que sin importar el entorno, nos entregábamos a este Dios capaz de darnos paz que sobrepasa todo nuestro entendimiento.

Salón del Hotel

Después de un par de años la cantidad de personas aumentó considerablemente y necesitábamos un lugar más grande. Se dio la oportunidad de arrendar una vez a la semana un salón de un hotel. Cada domingo junto con nuestro apóstol cargábamos los equipos e instrumentos para dedicarle la alabanza al Señor, y pese al sacrificio, el mover de Dios aumentaba, su palabra rompía las cadenas y las familias eran restauradas, definitivamente un hermoso tiempo de aprendizaje.

Nuestro primer local

Dios por palabra profética nos preparó para un salto importante para nuestra iglesia y milagrosamente abrió las puertas para tener nuestro primer lugar disponible todo el mes. Este cambio nos llevó a un tiempo de unidad, de fe y confianza en el Dios que nos respalda, sus promesas eran confirmadas por distintos hombres y mujeres de Dios. La iglesia sufrió una expansión tal, que cada domingo la gente quedaba afuera, los milagros comenzaban a crecer y encontrar un lugar más grande era cada vez más necesario.

Salto de fe

Buscar lugares amplió en este país no es fácil y tampoco económico, pero la necesidad era mayor. Junto a nuestro apóstol nos unimos en oración para declarar las puertas abiertas del cielo para Tierra Santa y el plan de Dios no tardó en revelarse. Un amplio galpón, un poco sucio, deteriorado por el desuso y con un gran problema: estaba en un tercer piso. Pero Dios nos dijo: "no te preocupes del cómo, porque ningún piso podrá detener lo que tengo preparado para ustedes en este país". Dios no ve lo que ve el hombre y abrió cada puerta para transformar ese espacio en nuestro actual lugar de alabanza, adoración y crecimiento espiritual. Toda la iglesia ha ayudado en la edificación de este lugar y nos sentimos felices por el compromiso incondicional de cada miembro que día a día reflejan al verdadero Dios en el que creemos y al que servimos.